Sí señor! hay semanas y Semanas, y esta que va ha comenzar es de traca.
Final de la Champions y Primavera Sound (Aphex Twin incluido) en la misma semana. ¿Se puede pedir algo más? Sí, pero mejor dejarlo para otra.
Un blog de Borja Alami
Seguramente Patrick Boivin (del que ya había visto alguna de sus divertidas piezas) quedó entre indignado y alucinado por las últimas estupideces que soltaron (una vez más) desde la Santa Iglesia hará unas semanas.
“Condoms are bad?” fue su respuesta.
Jesus! ilumínalos de una puta vez!

La tipografía, generalmente menospreciada por los neófitos, además de intentar facilitarnos la buena lectura de un texto, e incluso potenciar el mensaje que este contiene, también puede ser todo un arte en si misma.
Typo/gráphic posters es una inmensa web donde estudios, diseñadores y artistas variopintos muestran algunos de sus trabajos en formato poster y con la tipografía como denominador común.
En ella no podía faltar nuestro admirado Alex Trochut (autor del poster que aquí incluyo), el puto amo a la hora de jugar con las tipografías.
Sin duda alguna, esta web es una excelente fuente de inspiración para todos aquellos que, ya sea por trabajo, ya sea por amor, estemos enganchados al diseño. Y no menos apetecible a de ser para el resto de mortales, donde podrán deleitarse con algunas auténticas obras de arte.
Que aproveche!

Cuando yo era pequeño tenía un buen puñado de sueños. La gran mayoría eran solo eso, sueños, fantasías imposibles. Tonterías de crio.
Por ejemplo: soñaba con ser Michael Jackson, pero no una copia, o un digno sucesor de él. No.
Quería ser él!
Había quedado fascinado por el personaje. Escuchaba una y otra vez su disco “Thriller”, y me quedaba embobado viendo sus videoclips.
En cambio, paradojas de la vida, Michael Jackson no quería ser Michael Jackson.
Claro que a diferencia de mi, Michael se lo tomo más serio. Muy en serio.
Tanto que, poco a poco, consiguió ir cumpliendo su sueño y dejó de ser Michael Jackson.
Años después, mientras Michael desarrollaba su metamorfosis, yo fui modificando mis sueños. Algunos continuaban siendo igual de imposibles, pero otros ya no lo eran tanto. Por ejemplo: Quería ser mayor.
Este era un deseo totalmente plausible, si no fuera por mi impaciencia, ya que quería ser mayor de inmediato. No me apetecía para nada recorrer ese largo camino de la pubertad. Quería tener los 20 o 25 años, a ser posible, la mañana siguiente.
Sobra decir que aunque logré mi objetivo no lo hice en el tiempo deseado.
Últimamente, cuando me da por recordar la edad que tengo, me asalta un nuevo sueño: volver a la adolescencia. Esa misma que, en su día, quise pasar de puntillas.
Quizá Michael, también ahora, quiera volver a ser Michael Jackson.
¿Que sería de nosotros sin los sueños?