Aunque llevan años advirtiéndonos de la proliferación y gran daño que generan los “piratas” con sus crecientes descargas de música, películas, software y demás artículos susceptibles de ser transformados a código binario, lo cierto es que muy poca gente ve en estos “piratillas” a los delincuentes merecedores de penas de prisión que quieren vendernos algunos.
En mi opinión, si hemos de temer a algún pirata, no ha de ser al vecino que se descarga el último tema de “El cantante que se muere de hambre”, sino de los que para mi son los auténticos piratas de este siglo (por lo menos en España): los Telefónica, Vodafone, Ono, Ya.com… y demás operadores de telefonía e Internet.
Estos entes invisibles, pero a la vez omnipresentes, se nos presentan como nuestros amigos mil veces al día, por tierra, mar y aire. Bombardeándonos con sus logotipos, filosofías y promesas baratas. Con sus ya insoportables anuncios kármicos y sus falsas ofertas.
Estos Piratas llevan varios años encabezando la lista de reclamaciones de la OCU (Organización de consumidores y usuarios), pero aún así siguen haciendo lo que les da la puta gana. Escondidos tras legiones de odiados e invisibles pero a la vez inocentes teleoperadores, continúan fieles a su único propósito: facturar.
Podremos quejarnos e incluso a veces cambiarnos de compañía, pero da igual, ellos seguirán dándonos por culo. Por que son unos auténticos piratas, insaciables, grandes y fuertes, e imposibles de vencer.
Hijos de Puta!!